martes, 27 de mayo de 2014

Como eliminar la apatía hacia las matemáticas.





El problema de la apatía hacia las matemáticas no es un problema que solo exista en nuestro país o en el entorno social en el cual nos desenvolvemos laboralmente. La deficiencia al entendimiento de las matemáticas ha venido en incremento en las últimas generaciones y es un fenómeno que tiene un destino dinámico: nace, se desarrolla, lleva al desinterés, el desinterés engendra al aburrimiento y éste muestra muchas caras: la pasividad, la inercia, la tristeza, etc.


Paul R. Halmos cita: ¿Son las matemáticas algo emocional? La gente suele decir que no, pero yo creo que sí. Un matemático es una persona y tiende a sentir emociones fuertes sobre qué parte de las matemáticas está dispuesto a soportar y, naturalmente, emociones fuertes sobre otras personas y las clases de matemáticas que le gustan.



Por ejemplo: ¿Qué prefieres, números o dibujos, símbolos o gráficas, álgebra o geometría? Yo soy principalmente un hombre de números, y no sólo me ponen nervioso los dibujos, sino incluso la gente que los prefiere.



Considerando lo anterior, el impacto que las emociones tienen en quien aprende, es un aspecto poco atendido en la práctica, en la mayoría de los docentes de las matemáticas y de toda asignatura escolar en general. A veces, para algunos profesores es difícil distinguir las reacciones emocionales de sus estudiantes, y achacan a flojera o desidia de sus alumnos, la apatía manifiesta, la falta de tareas y la alegría con la que sus alumnos reciben una cancelación de clases o examen. No consideramos la angustia y hasta pánico que estos alumnos pueden sentir frente a la clase o en un examen de matemáticas, es más, aún cuando algún estudiante llegue a manifestarla, los docentes tendemos a interpretarlo de manera distinta, minimizando el papel de las emociones y sentimientos en sus clases.



Muchos estudiantes manifiestan abiertamente su miedo a las matemáticas, otros tratan de ocultarlo, pero el sudor de las manos, el temblor de rodillas, el dolor de estómago, la sensación de mareo, la palidez del rostro, tartamudeo y otras manifestaciones corporales, terminan por denunciarlos.



Con el apoyo del maestro titular de la materia y con el uso de estrategias didácticas, informáticas y hasta de entretenimiento podemos brindarle confianza al alumno y reconocer en él, hasta el mínimo avance que presente, creando con esto un entorno de confianza que busque facilitar el entendimiento hacia las matemáticas y así despertar el gusto del alumno hacia la materia a la cual le teme o siente apatía.



Beatriz Ojeda Salcedo menciona en: Emociones... ¿obstáculo en el aprendizaje de las matemáticas?
No se necesita ser psicólogo o terapeuta de problemas del aprendizaje para atender los aspectos afectivos en la clase de matemáticas, basta con mencionar que estamos conscientes de que el miedo está presente cuando aprendemos y que todos los seres humanos lo experimentamos, es algo común a nuestra condición humana.


Referencias
http://www.uv.es/~bellochc/pedagogia/EVA4.pdf
http://www.revistaconecta2.com.mx/2modelos.pdf
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjIsgVi9wZgZewdl24Uql7eJ_yEbzsIT9G5Dpzf0YKubqvOv6vRM15hMex-NiQoUeR-XoleKL_Sg8q8Etlb3GmdkzkCHxR8G-Owkcy_UfSxK-liL6z6aBT08HuI2rfHmfwEh64lRlFaPGo/s1600/mate+1.JPG

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